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Escultura de Ángelo Zanelli representando la Virtud Tutelar del pueblo.
Industria y San José |
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BREVE HISTORIA DEL CAPITOLIO A principios del siglo pasado el espacio que hoy ocupa el Capitolio Habanero era una gran ciénaga convertida en vertedero de la zona extramuros. La acumulación y sedimentación de materiales de todas clases al fusionarse con los terrenos pantanosos contribuyeron a su sequía y consolidación. A este proceso natural se añaden los trabajos realizados para el primer Jardín Botánico donde se llevaron a cabo importantes estudios de la adaptación de plantas
Antes de su construcción definitiva se ejecutaron otros tres proyectos. El primero en enero de 1912, con el propósito de construir el Palacio Presidencial. El proyecto inicial se modificó con el fin de construir la sede del Cuerpo Legislativo cubano. Después de obtenerse el financiamiento para su construcción las obras se iniciaron en diciembre de 1917 para más tarde suspenderse por factores económicos vinculados a los estragos de la Primera Guerra Mundial. En 1925, al asumir la presidencia de la República el General Gerardo Machado encargó el estudio de un nuevo proyecto a los arquitectos Raúl Otero y Eugenio Raynieri. Una vez que se llevó a cabo la demolición de todo lo construido anteriormente las obras se inician el 1 de abril de 1926 con la incorporación de 8 mil obreros trabajando las 24 horas del día en jornadas de 8 horas. El nombre de Capitolio es el producto de una encuesta pública promovida con el fin de definir la división de criterios entre el nombre de Palacio del Congreso o Capitolio. La historia de la arquitectura conoce de pocos casos en que un monumento de tal magnitud haya sido ejecutado en tan breve espacio de tiempo (3 años y 50 días). El Louvre de Paris, La Basílica de San Pedro en Roma y otros, tardaron centenares de años en ejecutarse; el Escorial en España fue edificado en 22 años bajo el reinado de Felipe 11. El Capitolio fue inaugurado la tarde del jueves 20 de mayo de 1929; pero no fue entregado al Cuerpo Legislativo hasta el 24 de febrero de 1931, después de culminarse el trabajo decorativo. El Capitolio cubano, incorporó lo más genuino que caracterizaba el desarrollo artístico y arquitectónico, de ahí su estilo ecléctico que identifica a la arquitectura cubana de esa etapa. Sirvieron de fuente de inspiración las mejores obras de este tipo. Se le incorporaron obras escultóricas que responden a la monumentalidad del edificio y se le incrustaron en puertas, paredes y frisos, tanto en bronce como en piedra, obras de la más exquisita factura, todas cargadas del simbolismo que caracteriza un pueblo consolidado en la historia por sus luchas. Hasta la década del 50 en el edificio funcionó el Cuerpo Legislativo con sus Cámaras de Representantes y del Senado. A partir de la década del 60 cambió la vida dentro del edificio. Renace la ciencia cubana y se instaura en él el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. Actualmente la Planta Principal (segundo piso) puede ser visitada por turistas nacionales y foráneos y sus salas se dedican a la celebración de eventos y actividades insertadas en programas de incentivos.
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